Iris
¿Qué dijo? ¿Qué me fuera? ¿Por qué tiene que gritarme de esa manera?
Mis ojos tiemblan de la bronca e impotencia que me genera todo esto, y para el colmo una lágrima se me escapa; no se si quiera por qué apareció, nunca fui de llorar y justo ahora viene a caer, en el momento más inoportuno que pudo existir.
Avergonzada y con mi orgullo herido, no me queda más que irme sin dar vueltas; salgo sin agregar más nada, resonando la puerta detrás mío.
—Bonito sostén.
Me doy vuelta para ver quién m