Mundo ficciónIniciar sesiónAndrea veía como a medida que pasaban los días todo cambiaba en Betel. La alegría de la recién llegada a la vida no solo del esposo sino también de la suegra, contrastaba con la tristeza de su jefe que había tenido que despedir a una hija destrozada, herida en su orgulloso, amor o vanidad. Optó por andar en su bicicleta casi todo el tiempo, el doctor nunca había llegado temprano pero no acostumbraba faltar y desde ese día era su h







