Mundo ficciónIniciar sesiónFrancine respiró hondo después de guardar la pulsera en el bolso, como si por fin se hubiera quitado un peso del brazo… y también del alma.
Malu, que todavía estaba un poco fastidiada por la cara anestesiada, fue relajándose poco a poco.
Caminaron por algunas tiendas, compraron un par de cosas pequeñas y se detuvieron para to







