Más tarde, ya en casa, Natan se recostó en el sillón del despacho, con el móvil en la mano y los ojos fijos en el mapa.
El pequeño punto azul marcaba la última ubicación conocida del AirTag de Francine: el centro de la ciudad.
Frunció el ceño.
"¿Qué estaría haciendo tan tarde en el centro? ¿No piensa volver a la mansión?"
Pasó la mano por el cabello, desconfiado. Estaba seguro de que ella regresaría directo a casa… pero se había equivocado.
Algo no cuadraba.
Durmió inquieto.
A la mañana siguien