Cassio eligió el restaurante con cuidado.
No era demasiado sofisticado, ni demasiado íntimo.
Mesas bien separadas, iluminación cálida, música lo bastante baja como para no exigir conversación, perfecta para quien necesitaba decir algo difícil sin público.
Para él, lo más importante era que estuviera cerca de la cafetería donde más tarde se encontraría con Bianca.
Maya llegó unos minutos tarde, como siempre.
Llevaba un vestido demasiado corto para un almuerzo que ya rozaba la tarde, gafas de so