Dorian observaba el domo de vidrio en el centro de la sala de reuniones como quien contempla un enigma sin solución.
La máscara dentro, reliquia silenciosa de una noche que se negaba a desaparecer de su memoria, parecía burlarse de él.
—Tal vez ni siquiera la haya visto —dijo en voz baja, casi para sí mismo.
—¿Tu súper indirecta publicada en todos los sitios de noticias de la ciudad? —ironizó Cássio—. Claro, seguro le pasó desapercibida.
Dorian lo ignoró, cruzando los brazos.
—Puede que sí la h