Durante todo el día, Malu parecía dos personas en una sola.
Corría entre la cocina y el notebook, equilibrando el trabajo en los fogones con listas interminables de flores, proveedores e ideas para la boda de Francine.
Entre una tanda y otra en el horno, revisaba el moodboard, tomaba notas en el celular y soltaba algún suspiro soñador. Después de todo, no era todos los días que ayudaba a planear la boda de su mejor amiga con uno de los hombres más poderosos y testarudos del país.
Al final del d