Francine estaba sentada a la mesa, con el laptop abierto, garabateando otra lista interminable de pendientes cuando llamó a Malu.
—Malu, ahora que ya definimos gran parte del plan de la boda, hay algunos detalles que voy a tener que cerrar allá mismo en Francia. ¿Qué día tienes libre? Quería que vinieras aquí para ayudarme a organizar una lista de pendientes para cuando viaje.
—¡Jueves! —respondió Malu sin dudar—. Pero oye, si vamos a escribir listas, prepara café.
Francine rió.
—Hecho. Te espe