Los viajes de Francine se habían vuelto cada vez más frecuentes en las últimas semanas.
Su carrera estaba en ascenso, y las oportunidades llegaban de todas partes: campañas publicitarias, desfiles exclusivos, entrevistas y editoriales de moda alrededor del mundo.
Viena, París, Milán, São Paulo… a veces parecía que vivía más dentro de un avión que en casa.
Dorian, por su parte, se sumergía en una etapa delicada en la Villeneuve Corp.
Las negociaciones internacionales exigían cada vez más de él,