Después del escándalo con Chloé, el baile no perdió del todo su brillo.
El DJ volvió a tocar, y durante un rato los invitados se esforzaron por devolverle al salón el tono elegante de la noche.
Francine, aún con la tiara en el cabello, sintió que las piernas casi le temblaban cuando Dorian la atrajo de nuevo hacia la pista de baile.
Había un tipo de normalidad reconfortante en dejarse guiar por sus pasos, como si ambos quisieran demostrar, el uno al otro y a todos los demás, que ese era el verd