Francine parpadeó rápido, como si despertara de un trance, y dejó la corbata de nuevo en la estantería.
—Nada. Solo estaba pensando en voz alta.
Él no insistió, pero su mirada decía más que cualquier palabra.
Un silencio ligero se instaló entre ellos, cargado de significados, hasta que Lohan soltó una risita suave y cambió de tema para no dejarla aún más acorralada.
Francine desvió rápidamente la mirada de la corbata y avanzó unos pasos, intentando disimular su propio desliz.
Se detuvo frente a