Francine se quedó inmóvil por un instante, la risa muriendo en sus labios. Lohan también se detuvo, el cuerpo tenso, como si hubiera sido sorprendido in fraganti.
Frente a una secuencia de fotografías en blanco y negro, una figura surgió con naturalidad ensayada.
Chloé.
Alta, esbelta, con la postura impecable de quien nació bajo los reflectores, exhalaba esa mezcla de encanto parisino y frialdad calculada.
El vestido fluía como si hubiera sido diseñado para moverse junto a ella, y sus rasgos re