Francine intentó mantener la compostura, pero no logró evitar una leve sonrisa.
—Mmm… lo pensaré —dijo, cruzando las piernas, intentando parecer indiferente, aunque claramente intrigada.
Olivier, observando la interacción, añadió con profesionalismo:
—Si ella acepta, podemos planear algo incluso esta misma semana. París tiene locaciones excelentes para eso.
—Perfecto —respondió Lohan, con ese aire de complicidad silenciosa entre ellos—. Francine, si aceptas, vamos a transformar esas fotos en al