51. TENSIÓN Y DUDA
Christian
Terminada la cena, Alma fue a tomar una ducha quedándonos Claude y yo en la sala, pero conozco perfectamente al hombre frente a mí y sé que esta visita no fue una simple escapada como tanto pregona.
—¿Me dirás a qué viniste? —le entregué su whisky, un vicio de toda la vida.
—Estaba aburrido en la reunión y me preguntaba qué estarías haciendo.
—Claro… ¿En serio piensas que todavía caigo en tus trampas después de todo lo que viví contigo?
—Me alegra que aprendieras bien de tu maest