Capítulo 90. El refugio del corazón
El sol de la mañana se filtraba por los ventanales del estudio de arquitectura de Amara, bañando los planos extendidos sobre la mesa de dibujo con una luz dorada y pacífica. El espacio, que antes era un santuario de silencio y líneas rectas, ahora albergaba un rincón que desafiaba cualquier lógica de oficina: un corralito de madera de roble y una alfombra de juegos texturizada.
Amara ajustó el ángulo de su escalímetro, trazando una línea firme sobre el papel vegetal. Llevaba el cabello recogido