Capítulo 70. El Despertar de la Leona
Diez días. Diez amaneceres en los que el tiempo se había vuelto una sustancia densa y asfixiante en el área de cuidados críticos, hasta que finalmente el aire dejó de oler a urgencia.
En la habitación 18, Amara descansaba con la espalda ligeramente incorporada. La Dra. Vaughn entró con una tableta bajo el brazo y una sonrisa de alivio genuino.
—Buenos días, Amara. Te veo con mucho mejor color hoy —dijo la doctora, revisando los niveles en el monitor—. Los últimos análisis son excelentes. Tus pu