Capítulo 157. Un muñeco en la limusina
El jet privado estaba listo en la pista privada de Luton, con los motores encendidos y las rutas de vuelo aprobadas hacia una isla del Caribe que no mantenía tratados de extradición con el Reino Unido. Para Khostas Varkas, el tiempo de jugar a los dados en territorio británico se había agotado.
En su lujoso apartamento de Mayfair, el magnate griego cerraba el último maletín de cuero con un chasquido seco. Sus manos, habitualmente firmes, reflejaban una sutil tensión. El plan maestro se había id