Capítulo 133. Llamada de Emergencia
El pitido monótono del teléfono resonaba en el auricular, cada tono extendiéndose en el aire denso del apartamento como una burla. Aslan apretaba el aparato contra su oreja con tanta fuerza que sus nudillos se habían vuelto completamente blancos.
Un tono. Dos. Tres...
Ares, sintiendo la vibración de la furia que emanaba de su amo, dejó escapar un gruñido sordo, manteniendo la vista fija en la entrada del pasillo.
—Contesta, bastardo. Contesta... —masculló Aslan entre dientes, con la mandíbula t