Punto de vista de Sun
Me quedé helada mirando a Aidan y Leo parados frente a mí, vestidos exactamente igual, pero cubiertos de manchas de pintura verde desde la cabeza hasta los zapatos. Parecía que los habían atacado con un balde en medio de la calle.
Solté un suspiro, dejé la carpeta sobre el escritorio y me crucé de brazos, mirándolos con seriedad.
—¿Se puede saber qué les pasó? —pregunté— ¿Qué hizo Leo esta vez, Aidan?
Aidan abrió la boca para hablar, pero Leo se le adelantó, tenía una expr