Punto de vista de Sun
Aidan me besó de manera hambrienta, mis manos, que poco antes querían empujarlo, terminaron enredándose en su cabello, jalándolo hacia mí.
Aidan soltó un gruñido, y cerró la puerta, poniendo el seguro sin romper el beso.
Me empujó hasta que mi espalda chocó contra la pared, sus manos bajaron por mi cintura y se aferraron a mis caderas, levantándome un poco del suelo. Jadeé cuando su boca abandonó mis labios para bajar por mi mandíbula hasta llegar a mi cuello.
El recuerdo