Punto de vista de Aidan
Me sentía sumamente molesto, si Sun creía que la dejaría marcharse, estaba equivocada, no le permitiría abandonarme.
Abrí el cajón del escritorio buscando mi billetera, necesitaba hacer una transferencia urgente a una cuenta segura para tener fondos listos para la redada del viernes, pero al abrir el tarjetero, me quedé paralizado.
Faltaba mi tarjeta negra, la American Express Centurion. La que no tenía límite de crédito.
Fruncí el ceño, la busqué por todos lados sin enc