Punto de vista de Sienna
Ver a mi bebé acostado en esa camilla, conectado a todos esos aparatos, me hacía sentir un dolor agudo dentro de mi pecho.
Estaba pegada al cristal de la unidad de cuidados intensivos, dentro Leo parecía un muñequito de porcelana, tenía tubos conectados a la nariz, una vía venosa central en su cuello y la piel de un tono amarillento.
Tenía sus ojitos cerrados, aún lo mantenían en coma.
Me llevé las dos manos a la boca para ahogar un sollozo.
—Aidan, no soportó ver a mi