Punto de vista de Sun
Aidan se me quedó viendo, enseguida soltó un suspiro.
—Lo sé, Sun, pero en cuanto nos vayamos de este lugar, te prometo que no volverás a ver a Ashley Sterling en tu vida —contestó, frotándose las sienes con frustración— los negocios que tengo con su padre valen muchos millones de dólares. Si interpones una denuncia contra su hija, el trato de inversión se va a arruinar por completo en un segundo.
—¡Eres un maldito cínico! —la furia me encendió el pecho, traté de no alzar