Narrado por Liam Donovan
El trayecto hacia la clínica fue un borrón de sirenas, luces rojas y el sonido rítmico del ambú insuflando aire en los pulmones de Mia. La llevamos a la misma suite médica de alta seguridad donde la conocí, pero esta vez, el aire no olía a esperanza, sino a muerte inminente. El doctor Miller salió de la unidad de cuidados intensivos tres horas después, con el rostro hundido en una fatiga que me heló la sangre.
—Le hemos administrado naloxona y estamos lavando su s