Narrado por Mia Blackwood
Si me hubieran dicho hace un año que mi mayor desafío no sería sobrevivir a una sobredosis, sino entender el funcionamiento de una lavadora de carga frontal, me habría reído en la cara de cualquiera. Pero aquí estaba, en el cuarto de lavado de nuestro nuevo apartamento, flanqueada por Chloe y Casey, quienes me miraban con la paciencia de dos maestras de preescolar lidiando con una alumna particularmente lenta.
—A ver, Mia, respira. Es ciencia básica, no física cuántica