Capitulo 64 Esto es lo que querías, ¿no? Ser libre.
Esto es lo que querías, ¿no? Ser libre. No tener a nadie juzgándote.
Pero cuando Julian bajó los tirantes de mi vestido y su boca buscó mi clavícula, la realidad me golpeó con la fuerza de un rayo. No era él. Sus manos no tenían esas cicatrices que yo había delineado con mis dedos. Su olor no era el de los pinos de la campiña ni el de la lluvia fresca. Era el olor de lo barato, de lo vacío, de lo artificial.
—Para —susurré, pero mi voz apenas se oía sobre la música que retumbaba a través de las