—No creo que haya mentido cuando hablaba de ti y expresaba lo mucho que quería volverte a ver —dijo Lupe.
—¿Lo estuvo planeando por mucho tiempo? —pregunté.
—Sí.
—Maldito bastardo —susurré asegurándome que no me escuchara—. No puedo creer que aún lo hiciera, Dios, después de tanto tiempo.
—No sé a qué se refiere, señorita.
—Es normal que no te lo haya contado, si lo hiciera, hubieses tratado de huir de aquí.
—También me comentó sobre la actitud que tomaría cuando regresara.
—Me conoce bien, per