—Parece que tengo fans conmigo —dijo Alex bromeando.
—No exactamente, pero necesitamos trabajar, no podemos perder más tiempo, cada segundo, cada minuto, cuenta.
—¿Nadie es normal aquí? Nadie se preocupa por su salud.
—No hay tiempo para eso. Ellos nos están esperando en el comedor, tomarás tu desayuno y luego nos alcanzas en la sala de estudio; está a mano derecha del comedor, Edison te resguardará —dijo Carlos ignorando la actitud de Alex.
—Así que va en serio lo de los guardias.
—Sí, no