Yeso

Me asomé en la ventana y los vi a Jaime y Nathan conversando, mi padrastro lucía muy alterado mientras que Nathan apacible, ¿cómo le hace?. Nathan notó mi presencia y llevó a Jaime a un lugar donde no los pudiera ver. ¿Qué tanto esconde? Me regresé a la cama y esperé hasta que Lupe viniera por mí.

—Adriana, disculpe la demora, el señor y Nathan recién se fueron, debe estar con hambre.

—Mucha.

—Venga conmigo.

—Espérame un rato —miré mi sábana y estaba totalmente cambiada. ¿Nathan lo hizo?

—No
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