Capítulo VIII

Al despertar me ardían los ojos por llorar durante varias horas después de llegar a mi habitación, Teo se encontraba dormido a mi lado. Suspire pesadamente intentando enfocar todo en este aposento, vi en mi mesita de noche varias cosas: teléfono, una tarjeta de negra de algún banco, un estuche y una nota.

Te doy la confianza, no me falles, si intentas algo estúpido lo sabré y me encargare de cobrártelo muy caro.

Coronel

Decía la nota que rompí con mucha rabia, maldito imbécil.

Salí de la cama
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Maria NovaEl coronel está comprometido entonces que quiere con Alina. Ya veremos.
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