Durante el desayuno Ginebra está entretenida atendiendo a Alexander, la forma en como convive con su madre es muy cálida, tienen un lazo bastante estrecho y me alegra mucho, al notar mi mirada, ella se gira en mi dirección y me dedica una hermosa sonrisa, preguntándome si necesitaba algo.
—Sí, necesito....
Mi oración se queda a medias cuando una criada se ha acercado y me ha dicho que Daimaris quiere hablar conmigo luego de comer, asentí levemente con la cabeza y le dije que se retirara, la muj