Capítulo 85

Soltó una risa burlona, se despidió de mí y se fue de mi oficina dejando atrás el aroma de su perfume; ella tiene razón, dudo mucho que solo dormir en cuartos separados sea lo suficiente para mantenerme a raya, tener un enlace humano es muy complicado.

Termino de revisar mis documentos y estoy por levantarme de mi asiento cuando la puerta se abre, alcanzo a ver los inconfundibles rizos cafés rojizos de mi Ginebra, enseguida camino en su dirección y abro la puerta, ella soltó un pequeño gemido d
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