Apoyo mi cuerpo contra la ventana de la carroza y acerco más a mi prometida, esta ajena a todo lo que le rodea y me gusta mucho verla así, parece un hermoso ángel que bajó del cielo solo para estar a mi lado y me siento dichoso de tenerla conmigo.
La carroza se detiene, muevo un poco la cortina, encontrándome con el palacio de Solem, los rayos del sol se cuelan por la ventana y esto hace que Ginny suelte un pequeño gruñido de disgusto y se mueve un poco, pero esto no le impide en seguir durmi