Nos despedimos de Dorian y decidimos volver a la habitación, pero a mitad de camino, Ginebra me pregunta si podemos ir a pasear un rato por el lugar, ya que es la primera vez que sale de casa, le dije que estaba bien, que podemos pasar a visitar ciertos lugares importantes. Ella se entusiasmó tanto, que no dejaba de jalar mi brazo con mucha insistencia.
Durante el resto del día estamos paseando por varios lugares, ella no paraba de observar todo con emoción y se entusiasmaba más cuando veía la