—Me alegro que se sienta cómoda señorita Ginebra, pero se le está haciendo tarde.
Les he preguntado si ellas no irán al festival, la señora que vino primero hace una mueca de desagrado y me dice que ese tipo de cosas no le gustan, que prefiere quedarse en el palacio lejos de toda esa gente tan ruidosa y vulgar, la chica por su parte, me dice que no tiene permiso del rey para asistir, así que le toca quedarse aquí, aunque ella realmente disfruta de estar ahí. La tome de las manos y le pedí que m