—Ginebra... — Susurra mi nombre delicadamente.
—Bueno, es hora de ir a dormir majestad, mañana tiene mucho que hacer y seguramente tiene una fiesta de compromiso que organizar— Me giro hacia él dedicándole una enorme sonrisa. —No sé cómo es con los hombres lobos, pero, para nosotras o al menos para mí, una fiesta de compromiso es algo soñado— Bajo la mirada, completamente ruborizada. —Sé que es algo que a usted no le importa, pero.... desde niña, siempre quise una fiesta de compromiso, pero lam