Caída la tarde, todavía sigo caminando para ir a mi casa, las calles todavía tienen algo de gente, he tenido que pararme a descansar en una banca cerda de un parque, me quito mis zapatos y veo mis pies rojos e hinchados, es lo malo de que el palacio del rey esté colina arriba. Dejo que el aire me refresque y sigo caminando, para cuando cae la noche, por fin he vuelto a casa, exhausta y derrotada... es bueno que jamás voy a volver a caminar esa distancia. Abro la puerta de mi casa y veo que todo