—¡Por supuesto cariño! Ahora mismo salgo para allá. Te llamo, apenas me informe lo que ocurrió.
—¡Eres única mi nena! Te lo agradezco mucho.
—No me lo agradezca porque sabes que después te lo voy a cobrar en la cama.
Sergio se rio y se despidieron. Sofía buscó su bolso y se fue a buscar a Juan Carlos, con la intención de saber de una vez por toda qué es lo que estaba pasando.
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Sofía se quedó colgada de timbre del pent-house de Juan Carlos tocándolo una y otra vez, pero no acudía a la pu