Juan Carlos, inmóvil bajo la ducha, dejaba que el agua cayera sobre él.
"Durante unos breves y maravillosos minutos había creído que por fin sería feliz. Había imaginado un futuro dorado, en vez de sombrío. Pero ahora me alegro de no haber tenido la oportunidad de decirle a Daniela lo que siento, por lo menos me he librado de esa humillación final. ¿Qué le diría? Que me he dado cuenta de que era inocente, porque no ha tenido relaciones sexuales con nadie. Se enojaría y me mandaría al diablo. E