César cortó su filete en trocitos y se los pasó a Lorena, luego cambió los platos, colocando el filete de ella, cortado en pedazos grandes, frente a él.
Después de comer, regresaron al hotel para recoger las maletas e ir al aeropuerto.
Cuando llegaron, solo llevaban una maleta, pero al regresar ya tenían tres.
César entregó su maleta a Rajiv, y tomó las dos maletas de Lorena.
—Vámonos.
En el aeropuerto, Lorena vio un restaurante que llamó su atención. Pensando que el vuelo de regreso a Playa Esc