Capítulo 73
La sensación de soñar con una cosa así le causo mucha impresión.

Levantó en el sueño entonces la mano y dio un manotazo al bicho.

El bicho desapareció, y ella quiso seguir durmiendo.

Y el condenado gusano era en realidad César que esporádicamente y durante la noche le beso el cuello de Lorena.

Toda la noche anterior no pudo dormir bien. Aunque sus cuerpos no se tocaban, escuchaba constantemente a Lorena respirar en su oído.

Aguantó hasta la mañana, pero finalmente no pudo más.

Quería tener inti
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