—Yo... no quería decir eso —Los ojos de César mostraban una incomodidad evidente, algo que no pudo esconder.
—¿Entonces qué quieres? ¿Que te dé plata así, sin más? ¿O te gustaría meterte en el proyecto internacional? —Perla lo miró fijo, como si estuviera dispuesta a aceptar lo que fuera que César dijera.
César respondió.
—No quiero tu plata. Si quieres, te puedo dar todo Runpex, pero ahora no es el momento. Hay algunos temas internos en el grupo que todavía no se han resuelto. Cuando termine co