—¿Ya desayunaste? ¿Quieres que te prepare algo de rapidez? —Perla sabía que Marina no había vuelto anoche. Ya que son adultas, lo de tener una relación y esas cosas no era algo que le molestara, todos lo entendían.
—Eh... yo... ya comí. —Marina se rio, nerviosa, no sabía cómo decirlo. Tampoco se atrevía a contárselo a su hermana.
—¿Vas a salir? —Perla notó que Marina no llevaba la misma ropa que ayer.
—Así es. —Marina asintió.
—Entonces yo me voy al estudio. —Perla subió las escaleras.
Cuando vi