—Bueno... —dijo Perla con calma. Sentía que el ambiente estaba raro, probablemente porque habían estado discutiendo de nuevo.
—Orión ya se fue a su cuarto a dormir. Ya pasaron las nueve, los niños no deben desvelarse.
—¡Ya mami voy en un momento! —Andi se escapó rápido de las manos de su tía, corrió por las escaleras y llegó al lado de su mamá. Tomó su mano y, mirando hacia arriba, dijo:
—Mami, ¿puedes dormir conmigo esta noche?
Andi estaba preocupado, temía que tan pronto como su mamá s