Y su jefe, César, ya estaba convencido de que Lorena había empujado a Teresa.
No les pidió a los guardaespaldas que investigaran más, y ellos tampoco cuestionaron su decisión.
Para los guardaespaldas, Teresa era alguien aprobada por su jefe, pero no la consideraban como alguien que representara un peligro que necesitara protección especial.
César, molesto, le indicó a Rajiv que se fuera.
Él creía que la llegada de Lorena al hospital fue una coincidencia.
Pensaba que ella no tenía idea de que T