Mi grito se hace eco del de Evanora mientras los veo caer a cámara lenta. Mi magia acaba de atravesar la barrera y rápido libero un hechizo para atraparla a ella y a Carl en el aire. Me alejo flotando del acantilado y los pájaros retroceden de repente, como si supieran que ahora puedo defenderme.
Murmuro en voz baja y hago girar los dedos y las muñecas, creando un escudo protector alrededor de todos en la montaña. Los cuervos chillan con frustración, incapaces de seguir atacando mientras nues