MIENTRAS TANTO, EN CALABRIA...
La diferencia horaria se hacía presente, mientras en Las Vegas eran la 1:00 a.m., en Calabria el reloj de la mansión Rossi-Moretti marcaba las 10:00 a.m. El sol brillaba a través de las ventanas de la sala principal, llenando el espacio con una luz dorada que acariciaba los muebles antiguos y las fotografías familiares. El aroma a café recién hecho y pan recién horneado flotaba en el aire, mezclándose con el suave perfume de las flores que adornaban la mesa del desayuno. La familia Rossi-Morett