El eco de sus pensamientos se apagó cuando Nicolás se acercó a ella, con su paso tranquilo y la mirada fija en el terreno que tenían ante ellos.
— ¿Todo bien? —preguntó, su tono suave pero preocupado. Aunque la pregunta era simple, había algo en su manera de mirar a Isabella que dejaba claro que comprendía más de lo que ella estaba dispuesta a admitir.
Isabella levantó la vista y lo miró brevemente, forzando una sonrisa.
—Sí, todo bien. Sólo... necesitaba un momento. —Sus palabras fueron más un