La luz del amanecer se filtró suavemente por las cortinas de la habitación, iluminando el rostro sereno de Isabella mientras dormía. Francesco despertó, notando que Isabella ya no estaba a su lado. Se incorporó lentamente, mirando hacia el baño, donde escuchó el sonido del agua corriendo. Unos minutos después, Isabella salió, envuelta en una bata, con el cabello húmedo y peinado con elegancia. Aunque aún se notaba la fatiga en sus ojos, su postura era firme, como si estuviera decidida a enfrent