El lunes por la mañana llegó demasiado rápido.
Elena Cruz abrió los ojos cuando el sonido suave de su alarma llenó la habitación. Durante unos segundos se quedó mirando el techo, tratando de ordenar sus pensamientos. El fin de semana había sido tan intenso, tan inesperado… que todavía le parecía casi un sueño.
El café en el parque.
La cena en la mansión.
La conversación bajo las estrellas.
La forma en que Diego había tomado su mano como si fuera lo más natural del mundo.
Elena dejó escapar un s